Si enfrentamos las dificultades eléctricas solamente como la falta de unos cuantos megavatios, y corremos a instalar máquinas que los generen, estaremos cometiendo un grave error. Si decimos, simplemente, que la sequía del Guri es la causa del inconveniente, estaremos cometiendo un grave error.
No estaríamos tocando el origen, lo fundamental de la crisis. Debemos decir, con valentía, que la crisis es de Humanidad: la Humanidad está enferma de capitalismo, el capitalismo la convirtió en una especie asesina y suicida. La única manera de salvarla es curándola con Socialismo.
La Humanidad está en crisis terminal, todos los días aparecen facetas de esa crisis: estallan burbujas financieras, hay problemas en las migraciones de poblaciones hambrientas, los países desarrollados levantan muros en un esfuerzo desesperado por mantener sus sistemas de vida.
Por otro lado, la locura social se profundiza, se fabrican más armas, cada vez más sofisticadas, satélites militares, aviones no tripulados, misiles, navíos. La Humanidad camina plácida, sin nada que perturbe su esquizofrenia.
Es necesario cambiar nuestra cultura, la manera de vivir, de consumir, de producir, la manera de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza.
Nosotros debemos romper el círculo infernal que nos impide hablar claro a la gente. Debemos presentar la gravedad de la situación: ¡No es posible seguir viviendo como hasta ahora lo hemos hecho, de seguir así la especie se extingue!
Debemos decirles, decirnos: Más megavatios no son la solución, son la muestra de la demencia que nos afecta. Los domicilios no han podido reducir su consumo ni siquiera en cinco por ciento, la sociedad no puede reducirlo en veinte por ciento, sólo eso solventaría la crisis.
Es cierto, quizá con los megavatios, o si llueve mañana, saldríamos del problema, pero con seguridad vendrán otros y otros, hasta que llegue uno que nos hunda, porque nos fuimos tallando una sociedad mole. Destinada a la nada.

















